lunes, 6 de septiembre de 2010


La violencia (del latín violento) es un comporta miento deliberado, que provoca, o puede provocar, daños físicos o psicológicos a otros seres, y se asocia, aunque no necesaria mente, con la agresión física, ya que también puede ser psicológica o emocional, a través de amenazas u ofensas. Algunas formas de violencia son sancionadas por la ley o por la sociedad, otras son crímenes. Distintas sociedades aplican diversos estándares en cuanto a las formas de violencia que son o no son aceptadas. Por norma general, se considera violenta a la persona irrazonable, que se niega a dialogar y se obstina en actuar pese a quien pese, y caiga quien caiga. Suele ser de carácter dominantemente egoísta, sin ningún ejercicio de la empatía. Todo lo que viola lo razonable es susceptible de ser catalogado como violento si se impone por la fuerza.

Existen varios tipos de violencia, incluyendo el abuso físico, el abuso psíquico y el abuso sexual. Sus causas pueden variar, las cuales dependen de diferentes condiciones, como las situaciones graves e insoportables en la vida del individuo, la falta de responsabilidad por parte de los padres, la presión del grupo al que pertenece el individuo (lo cual es muy común en las escuelas) y el resultado de no poder distinguir entre la realidad y la fantasía, entre otras muchas causas.


Tipos de violencia

Johan Galtung plantea que un ser vivo puede sufrir violencia física y mental. Al analizar la violencia, la clasifica en directa, estructural y cultural, ordenando la relación entre estos tres tipos de violencia bajo el concepto de triángulo de la violencia por él introcucido[1] . En cualquiera de ellas se puede dar la violencia física y la violencia mental.

  • Violencia directa: Es la que realiza un emisor o actor intencionado (en concreto, una persona), y quien la sufre es un ser dañado o herido física o mentalmente. Remitiéndonos a la definición de violencia como la aplicación de métodos fuera de lo natural hablaremos de un abuso de autoridad en el que alguien cree tener poder sobre otro. Generalmente se da en las relaciones asimétricas: el hombre sobre la mujer o el padre sobre el hijo, para ejercer el control. Si bien la más visible es la violencia física, manifestada a través de golpes que suelen dejar marcas en el cuerpo (hematomas y traumatismos), no por ello es la única que se practica.
  • Violencia estructural: Se manifiesta cuando no hay un emisor o una persona concreta que haya efectuado el acto de violencia.

La violencia estructural se subdivide en interna y externa. La primera emana de la estructura de la personalidad que todos hemos hecho de pequeños. La segunda proviene de la propia estructura social, ya sea entre seres humanos o sociedades. De acuerdo con Galtung, las dos principales formas de violencia estructural externa, a partir de la política y la economía, son: represión y explotación. Ambas actúan sobre el cuerpo y la mente, y aunque no sea consuelo para las víctimas, no necesariamente son intencionadas. Se consideran casos de violencia estructural aquellos en los que el sistema causa hambre, miseria, enfermedad o incluso muerte, a la población. Son ejemplos los sistemas cuyos estados o países no aportan las necesidades básicas a su población.

  • Violencia cultural: Se refiere a los aspectos de la cultura que aportan una legitimidad a la utilización del arte, religión, ciencia, derecho, ideología, medios de comunicación, educación, etc., que vienen a violentar la vida. Así, por ejemplo, se puede aceptar la violencia en defensa de la fe o en defensa de la religión. Dos casos de violencia cultural pueden ser el de una religión que justifique la realización de guerras santas o de atentados terroristas, así como la legitimidad otorgada al Estado para ejercer la violencia. Cabe añadir que toda violencia cultural es simbólica.

La violencia directa es clara y visible, por lo que resulta relativamente sencillo detectarla y combatirla. En cambio, la violencia cultural y la violencia estructural, son menos visibles, pues en ellas intervienen más factores que determinan que el detectar su origen, prevención y remedio sea más difícil.

Se pueden añadir más categorías para las diversas formas de violencia:

  • Violencia emocional: Se refleja a través de desvalorizaciones, amenazas y críticas que funcionan como mandato cultural en algunas familias o grupos sociales y políticos.
  • Violencia juvenil: Se refiere a los actos físicamente destructivos (vandalismo) que realizan los jóvenes y que afectan a otros jóvenes (precisemos, aquí, que los rangos de edad para definir la juventud son diferentes en cada país y legislación). En todos los países, los principales actores de este tipo de violencia son los hombres, y la educación social es tal que el joven violento lo es desde la infancia o temprana adolescencia. Sin embargo, la interacción con los padres y la formación de grupos, parches, galladas o pandillas aumenta el riesgo de que los adolescentes se involucren en actividades delictivas, violentas y no violentas (acción directa).
  • Violencia de Género: Actos donde se discrimina, ignora y somete a la pareja o cónyuge, por el simple hecho de ser del sexo opuesto. La violencia de género no sólo atiende al sexo femenino, pero los casos de violencia de género casi siempre o siempre son de el hombre hacia la mujer.

Se cuestiona la utilización del argumento de las diferencias biológicas para justificar una serie de desigualdades en términos de derechos, privilegios y actividades entre hombres y mujeres, como si fueran parte de la naturaleza humana, cuando en realidad son construcciones sociales y culturales. La violencia de género se puede manifestar de forma similar para ambos sexos sin embargo, la opresión que experimentan las mujeres, existe y se reproduce en la cultura y la sociedad, es más dominante.

Causas de la violencia

  1. El alcoholismo: un sin número de casos registran que, en un gran porcentaje de los casos en los que las mujer son agredidas por sus compañeros conyugales, éstos se hallan bajo el efecto del alcohol o de cualquier droga.
  2. Ignorancia y falta de conciencia respecto a creer que la mejor forma de cambiar la situación en la que se encuentra es a través de actos que incluyen violencia física: golpes, pleitos, peleas, zafarranchos, etc., en vez de recurrir a manifestaciones pacíficas, a movimientos sociales pacíficos, a la conversación, al diálogo, a la búsqueda de acuerdos.
  3. El no ser capaces de aprender a controlar los impulsos que generan violencia.
  4. La falta de comprensión en las parejas, la incompatibilidad de caracteres: la violencia intrafamiliar es la principal causa de la violencia. Un niño que se desarrolle en un ambiente conflictivo y poco armonioso (con muy poca voluntad de diálogo, con poca capacidad en los padres para la comunicación de los problemas, de las necesidades y de los sentimientos, con muy poca apertura y conversación para aclarar y resolver los problemas y aprender de ellos para no repetir las experiencias negativas) ha de ser, con grandes probabilidades, en el futuro próximo y en el lejano, una persona problemática y violenta, a su vez, con sus propios hijos y/o con quienes estén bajo su poder o influencia (sus empleados, p. ej.).
  5. Falta de comprensión hacia los niños: sin estar conscientes de que los niños son seres inocentes, muchos adultos violentan o agreden o golpean o incluso abusan sexualmente de sus hijos (véase pederastia), generando así graves trastornos emocionales en ellos.
  6. La adicción a sustancias (es decir, la dependencia física y psíquica, no la dependencia únicamente psíquica, a sustancias químicas diversas, tales como la nicotina y otras de las muchas sustancias incluidas en la fabricación industrial de los cigarros; a las bebidas alcohólicas; a las sustancias adictivas ilegales o "drogas", excepción hecha de la marihuana, de la cual se sabe que, aunque puede causar dependencia psíquica, no provoca dependencia física y, por punto consiguiente, no genera comportamientos violentos en quienes la consumen) es otra de las causas de la violencia. Muchas personas consumen sustancias adictivas con el fin de poder llegar a sentir que son lo que no son en realidad, causando con ello mucha violencia. Son muy frecuentes las noticias de casos en los que se sabe de una persona que, por no poder conseguir la dosis que necesita de la sustancia a la que es adicto (dependencia física), son capaces de asaltar o incluso asesinar.
  7. Falta de amor, comprensión, respeto hacia a la mujer; muchos hombres golpean a la mujer por un conflicto interno "odian a las mujeres" (misóginos).
  8. También existe la violencia a personas con discapacidad, ya que estas no se pueden defender de maltrato psicológico, sexual etc.

lunes, 12 de julio de 2010

La Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010™ (FIFA World Cup South Africa 2010™, en inglés) fue la XIX edición de la Copa Mundial de Fútbol. Dio comienzo el 11 de junio y finalizó el 11 de julio, siendo la primera vez que este torneo se disputó en África y por quinta ocasión en el hemisferio sur.

204 de las 208 asociaciones nacionales adheridas a la FIFA se inscribieron para participar en el proceso de clasificación, realizado entre mediados de 2007 y fines de 2009, para poder determinar a los 32 equipos participantes en la fase final del torneo, superando la marca de 197 participantes del torneo anterior.[1]

El campeonato estuvo compuesto de dos fases: en la primera, se conformaron ocho grupos de cuatro equipos cada uno, avanzando a la siguiente ronda los dos mejores de cada grupo. Los dieciséis clasificados se enfrentaron posteriormente en partidos eliminatorios, hasta llegar a los dos equipos que disputaron la final en el estadio Soccer City de Johannesburgo.

Previo al torneo, Sudáfrica realizó una inversión millonaria para poder estar en condiciones de recibir uno de los eventos deportivos más importantes del planeta. Cerca de 2 millones de entradas fueron puestas a la venta para asistir a los 64 partidos,[2] a disputarse en 10 estadios ubicados a lo largo de todo el país, de los cuales la mitad eran nuevos. Como preparación del evento, el país anfitrión organizó previamente la Copa FIFA Confederaciones 2009 en las ciudades de Puerto Elizabeth, Bloemfontein, Johannesburgo, Pretoria y Rustenburg.

A este Mundial regresaron varias selecciones tras muchos años de ausencia: Corea del Norte, que no participaba desde 1966, Honduras y Nueva Zelanda desde 1982, Argelia desde 1986, y Grecia desde 1994. A estos equipos se les unieron Eslovaquia -que eliminaría a Italia en la fase de grupos- y Serbia. Estas dos últimas selecciones ya habían participado en anteriores citas mundialistas, pero con selecciones desintegradas; Checoslovaquia en caso de la primera, y Yugoslavia y posteriormente Serbia y Montenegro en caso de la segunda.

Superada la primera ronda, el torneo se caracterizó por un fuerte predominio del juego defensivo de los equipos, ya que los 101 goles anotados fueron la menor cantidad conseguida durante la fase de grupos desde que los participantes son treinta y dos. Las selecciones de la Conmebol se convirtieron en las principales dominadoras de esa ronda, pasando sus cinco equipos a la segunda, con sólo una derrota en quince partidos jugados. Por otro lado, Europa y África decepcionaron: seis de los trece equipos europeos y sólo uno de los seis africanos pasaron a la siguiente fase. Dentro de los eliminados destacaron los dos equipos finalistas del mundial anterior, Italia y Francia, además de Sudáfrica, que se convirtió en la primera selección anfitriona en la historia que no logra pasar a la segunda etapa.

En segunda ronda, en la que el juego cambió haciéndose más abierto y ofensivo, Sudamérica continuó con su racha clasificando un equipo por cada una de las llaves, pero en cuartos de final sólo sobrevivió Uruguay, que clasificó a semifinales junto a tres europeos: Alemania, España y Países Bajos. España consiguió así su primera participación en semifinales, teniendo en cuenta que en 1950, a pesar de finalizar en la cuarta posición, la última instancia consistió en una liguilla.

A la postre, en un torneo marcado por importantes errores arbitrales que condicionaron el desarrollo de varios partidos,[3] [4] [5] incluida la propia final,[6] a pesar de que cinco de los diez primeros clasificados pertenecen a la Confederación Sudamericana, los tres ocupantes del podio fueron selecciones provenientes de la Unión de Asociaciones Europeas.

Tras la consagración de España, este mundial fue el primero jugado fuera de Europa en el que se proclamó campeón un equipo europeo, además de que fue la primera vez desde 1998 en que ganó un equipo sin copas mundiales anteriores en su palmarés, así como la primera vez desde 1978 en que dos equipos sin copas mundiales se enfrentaron en la final, y la primera vez desde 1962 en que Europa y Sudamérica no se alternan el campeón mundial, ya que en la edición anterior el campeón también fue europeo.

miércoles, 11 de noviembre de 2009